Desde aquel día, había tenido paz, mi abdomen se abultaba cada día más, los seguimientos en la clínica habían sido constantes.
Así como el hecho de que Elrod solía no dejarme jamás sola cuando tenía que ir a uno de aquel control con mi doctor.
Sobre todo, cuando pudo notar exactamente como era nuestro trato, el hecho de llamarlo inútil todo el tiempo.
Y parecer solo divertido con mi molestia, por lo que solía siempre estar en medio, siempre haciendo las cosas como debían ser.
Mientras que yo me