Un ruido secó del otro lado de la puerta fue lo que logró que Oliver abriera los ojos, despertando por completo y en ese preciso momento. No encendió las alarmas en su cabeza, pero si fue obligado a salir de la cama, siendo un tanto rápido, pero no desesperado. Y antes de alejarse, devolvió la mirada en el chico que aun seguía durmiendo muy plácidamente. A estas alturas, Oliver ya estaba más que informado que Matt era de sueño pesado, a diferencia suya que tenía el sueño ligero.
Encaminándose h