Una vez la lujuria abandonó sus cuerpos, por el momento, ellos decidieron que ya era hora de desayunar, pero dudaron mucho si tener un desayuno en la cama o ir directamente hacia el comedor. La primera opción fue la victoriosa, por dos simples razones; Tenían que hablar y aquello no iba a ser posible si es que no se encontraban solos. Era un tema completamente de pareja, y por lo tanto, en este caso, más de dos era multitud. De todas formas, obviamente Matt luego se encargaría de comentarle de