Tal cual como Marlon lo prometió, ese cumpleaños sería inolvidable. Después del desayuno nos quedamos tendidos en la cama, Marlon me hizo reír a carcajadas, resultó ser un buen comediante.
A la hora del almuerzo la señora Laura apareció en la habitación con una bandeja para los dos, la comida estaba deliciosa, ya acercándose la noche, Marlon me dice en forma cariñosa.
—Esto aún no ha terminado, te voy a llevar a cenar, voy a mi habitación para cambiarme, ponte linda que es una ce