Marlon, después de nuestra pelea en la cena, salía muy poco del apartamento, cumplía con sus compromisos laborales y luego regresaba a casa, ya era costumbre dormir y amanecer juntos, bien sea en su habitación o en la mía.
Estoy almorzando con la señora Laura, estábamos solas, Mario aún no había llegado, llamó para informar que llegaba en la noche.
—Fernandita prende la tv, la muchacha que está limpiando me dijo que el joven está en el noticiero del mediodía.
—¿ Y qué hace Marlon