Capítulo 136 Una casa que no es hogar todavía
Alessandra no estaba en brazos esta vez.
Caminaba muy despacio de la mano de Ofelia.
Sus pasitos eran cortos, inseguros, todavía con ese cuidado que le había quedado después de la operación.
El chupete se movía apenas en su boca mientras miraba el suelo, concentrada en no caerse.
Ofelia no la apuraba.
Se agachó un poco para quedar a su altura.
—¿Te duele algo, mi amor? —le preguntó suave.
Alessandra levantó la mirada.
Y negó con la