CAPÍTULO 176 Animándose de nuevo
La casa finalmente quedó en silencio cerca de las diez de la noche.
Después de tantas risas y abrazos.
De Alessandra corriendo con globos por todo el apartamento mientras Rodrigo fingía desmayarse cada vez que la niña le pegaba con uno en la cabeza.
Después del postre.
De muchas lágrimas felices.
Y de esa sensación de familia que todavía parecía increíble.
Todos terminaron agotados.
Felices y llenos de amor.
Pero había alguien que seguía completamente