Habían transcurrido los días, la relación entre Luis José y yo había comenzado como si nos estuviéramos conociendo por primera vez.
Iba al apartamento a visitar a nuestra hija y por supuesto también compartía tiempo conmigo, pero luego a pesar de las ganas de estar juntos íntimamente como tanto lo deseábamos, al finalizar su visita, él se iba y yo me quedaba como cuál adolescente cuando tiene un novio bajo la estricta vigilancia de sus padres.
Para mí, fue realmente muy divertido, comenzamos