No podía evitar el nerviosismo al tener aquel sobre misterioso en mis manos, mientras sentía la mirada de aquel abogado clavada en mi, esperando a que yo me decidiera a abrirlo para saber su contenido.
Respiré profundo y terminé de abrirlo, saqué un documento que tenía su sellos y las estampillas anexadas requeridas por la ley, comencé a leerlo y en la medida que iba avanzando no podía creer lo que mis ojos estaban viendo.
— ¿Pero qué significa esto?
— Lo que está leyendo señora Ana Paula, e