Capítulo 34.
SOPHIE
Las manos me tiemblan cuando me detengo frente a la casa de mi madre. Por primera vez en años, siento temor de enfrentarme a la mujer que siempre fue un apoyo para mí y eso es porque sé que hoy realmente la he decepcionado.
Por el coche estacionado en la entrada sé que está en casa, lo que aumenta aún más mis niveles de histeria. No se supone que tenga que renegar de esta forma, pero es imposible no hacerlo después de todo lo que pasó en tan poco tiempo.
Apenas veinticuatro horas y la vi