Si creía que aquel lugar solo se trataba de habitaciones para los invitados estaba totalmente equivocada. Samara comenzó a seguir a Lucca por un largo pasillo, donde terminó preguntándose cuándo terminaría. No fue hasta que una puerta blanca se abre para ellos que descubre lo que realmente era ese lugar.
Una gran sala de masajes con un sauna al final, decorado con aquellas luces cálidas que te metían en una sintonía diferente. El lugar estaba vacío, aunque parecía que lo habían usado hace poco t