Mundo ficciónIniciar sesiónMiley estaba frustrada, no sabía exactamente que pretendía Harding y la verdad, ni siquiera Harding, tenía idea de lo que quería hacer. Él se encontraba en una constante confusión donde solo tenía claro dos cosas: la primera, no quería que ningún hombre se atreviera a tocarla o siquiera mirar a Miley con otras intenciones y la segunda, no quería verla otra vez herida.
Por eso, ordenó que durmieran juntos.






