El día aún no había amanecido por completo cuando Renato ya estaba de pie. Casi no durmió. La cabeza le latió toda la noche y, cada vez que cerraba los ojos, veía la misma secuencia: Sara en el aeropuerto… Alessandro sonriendo y, por último, Lorena parada en medio de la habitación, diciendo que estaba embarazada.
Se pasó la mano por el rostro, cansado, y fue directo al baño. Necesitaba resolver aquello de una vez. En el fondo, aún creía que todo no pasaba de una invención de Lorena para intenta