En todo el día siguiente busqué el momento para tomar la valentía de querer ir a ver a mi madre. Era miércoles ya y me parecía que eso de que todos se fueran a la semana siguiente estaba demasiado cerca.
—Kate.
Enzo golpeó el cristal de la mampara de la ducha. Estaba todo mojado y lleno de vapor, pero creía que aún así podía verme desnuda bajo el agua.
—¿Qué?
—Voy a salir, no tardo.
Solté un sonido afirmativo y sobre el sonido de la ducha escuché el sonido de las puertas cerrarse. Me a