La mirada de Sebastián era un poema de celos, y esto hizo que Violeta se sintiera incómoda
—Yo he venido para ver como está Rori, casi lo atropello, y me he preocupado mucho.
Sebastián enfocó su mirada en su esposa
—¿Cómo está Rori?
—Está bien, el doctor dice que en unas horas más será dado de alta —dijo ella
—Ya lo escuchaste, Pablo, mi cuñado está bien, pronto será dado de alta, creo que eso te sirve, ahora te agradezco tanto tu preocupación, pero en temas familiares conviene no estorbar