Violeta abrió la boca con gran sorpresa como si se fuera una gran ofensa, uno de los guardias estaba por tomarla y sacarla lejos de ahí
—¡Ustedes no saben lo que hacen! ¡No pueden echarme, no saben quién soy yo! —vociferó y sentenció, causando curiosidad en los invitados e irritando a Hugh, mientras Seraphyna reía a carcajadas, diciendo que era solo una loca
—¡Tú no eres nadie! —exclamó Hugh rabioso
—Él que no es nadie aquí, eres tú, querido —dijo en voz bien alta, mientras todos se quedaban