—Esto no, no es un matrimonio normal, aclaremos que eso no pasará —aseveró.—Descuida, Violeta, nunca he sido un hombre que obliga a una mujer, si eso es tu temor, pero, que quede claro, que yo solo llegaré hasta donde tú lo quieras.Ella frunció el ceño, con espanto—A ninguna parte, escúchelo bien, solo nos vengaremos, ellos recibirán su merecido, y nosotros haremos nuestra parte, cuando ellos vayan a la cárcel, usted y yo, nos divorciaremos.Él asintió con una sonrisa casi perversa.Pron
J.D Anderson
HOLA, AGREGA LA HISTORIA A TU BIBLIOTECA, SIGUE MI PERFIL DE BUENOVELA PARA SEGUIR MIS HISTORIAS
¿QUÉ TE PARECIÓ EL CAPÍTULO? ¿QUÉ CREES QUE SUCEDERÁ AHORA? REGALAME TUS COMENTARIOS, SERÉ MUY FELIZ DE LEERLOS ♥ GRACIAS