Si no estuviera embarazada, no sé cómo lo habría afrontado. Tal y como me siento ahora, me habría tragado un bote de pastillas y habría acabado con todo porque no puedo aguantar mucho más. Simplemente no puedo... no me queda nada. Cole me ha destrozado sin remedio. Solo quiero que este dolor se detenga. Cada vez que respiro siento como si me ahogara la vida. Y cuanto más pienso en él con ella, feliz, mientras me duele, más ganas tengo de morir.
Desearía no haberle conocido nunca. Ojalá pudiera