MATRIMONIO INESPERADO. Capítulo 11.
Después de una noche tan tranquila de dos personas que no esperaron sentir comodidad con alguien totalmente distinto a ellos, Grecia abrió los ojos para darse cuenta que la mañana ya había llegado.
Se puso de pie para darse una ducha y cambiarse con lo poco que logró llevar de su apartamento. No quería dar molestias, suficiente había tenido con que le diera de cenar y un sitio en su casa.
No hizo ruido. Aún era temprano, se detuvo al final de las escaleras y se dijo que podría ser un buen det