Zoé pensó en todo lo que su hermano le dijo, durante todo el camino no hubo nada más que rondara su cabeza al punto de permanecer en silencio, Rafael se dió cuenta que algo la perturbaba.
No supo que podría hacerle bien, pues cuando estuvo nerviosa habló a mil palabras por minuto, pero en ese momento no era nervios sino la intensa actividad de su mente por darle una respuesta. No quería hacerlo en absoluto. Ni considerarlo, pero su padre quería a su hermano y tan solo...
__ Detente. - le pidió