Zoé no sintió donde estaba o que pasaba, solo se perdió en los brazos del hombre que al ver su estado la sacó del casino en sus brazos. No sabía si llevarla a su apartamento o al médico, pero no creyó conveniente que sus padres la vieran así, estando al tanto que el padre de ella estaban ahí.
Así que llamó al médico y le pidió ir a su casa, en donde la colocó sobre su cama. Los murmullos fueron paseándose por todos lados al saber que el señor de la casa llevó a una mujer, algo que nunca ante s