CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 2
El sol golpeó el rostro de Emma, abrió los ojos y la cabeza le dolió, todo le dio vueltas y no pudo desear más una jarra con agua lo suficientemente grande como para que la resequedad en su garganta no existiera.
Se levantó y estiró su cuerpo. El trasero le dolió como si se hubiera caído en rocas, las piernas tal corredor principiante, pero al cerrar los ojos se produjeron los recuerdos que la hicieron tocar la cama.
Pero que mala suerte, el brazo masculino la hicieron abrir los ojos y palpar