Capítulo 20.
Creo que puedo volver a respirar con normalidad cuando bajamos del avión privado de William Conrrad y regresamos a Nueva York, el ambiente frio a pesar del verano y el típico ruido del tráfico alrededor del aeropuerto me hacen sentir en casa, sintiéndome realmente tranquila al poder estar ahí.
Como era de esperarse los niños obtuvieron un resfriado, así que después de asegurarme de que sus chaquetas para el frio estuvieran bien abrochadas, los ayudo a ambos a subir al coche que estaba conducien