No entendía nada; Marco no se había molestado en explicarle los detalles de su plan. Minutos después de mostrarle una parte de la cabaña, la condujo a la habitación que sería su alcoba, donde le dijo que pasaría la mayor parte del tiempo.
Elena seguía agotada físicamente, pero lo que más la desgastaba era que todos terminaran por encerrarla. Y aunque sabía que era por una buena razón, ya que el hombre estaba tratando de ayudarla, no dejaba de sentir una sensación extraña.
Era como si algo le ad