Elena no podía apartar de su mente la imagen de su madre en esa fotografía. Era un misterio que le atormentaba, una revelación que no podía ignorar, pero tampoco sabía cómo enfrentarlo.
Su madre, que siempre había sido un enigma en su vida, ahora se presentaba en una parte de la vida de su marido. Cada vez que se imaginaba esa fotografía, sentía que estaba más cerca de una verdad que podría destruirla, pero no podía dejar de indagar.
Cada vez que pensaba en pedirle explicaciones a Giovanni, al