Amber comenzó defendiéndose. Tratando de devolver los golpes que le deba la chica furiosa. Sin embargo, cuando vio cómo se reunían los compañeros de trabajo de Camille y llamaban al jefe, comenzó a pedir ayuda. Prefirió hacerse la víctima y no defenderse. Cuando llegó Shad Blessing y le gritó a Camille, escondió una sonrisa complacida, la nueva estrategia la encontró mucho mejor.
—¿Qué cree que está haciendo? —inquirió Shad, cuando logró separar a las dos mujeres—, ¿olvidó dónde está? Esta emp