—¿Qué pasó, cariño?, ¿Por qué estás en casa tan temprano? —Evaline dejó a Darrin con algunos juguetes y se acercó a su hija preocupada.
—Me despidieron —respondió Camille llorando de impotencia—, la bruja de Amber estuvo en la empresa molestándome y terminé golpeándola.
—Al menos dime que valió la pena. ¿Le diste buenos golpes?, ¿le dejaste un ojo morado?, ¿la dejaste sin cabello?, ¿tendrá que ver a un médico por la alopecia que le dejaste? —Evaline bromeo solo para hacerla sonreír.
Y lo logró,