Capítulo 221— Espérame
Mía lo vio… y por un instante no entendió nada.
No porque no lo reconociera.
No porque dudara de lo que estaba viendo.
Sino porque su mente no lograba unir las piezas con la velocidad que exigía ese momento.
Él estaba ahí.
Frente a ella.
Real.
Respirando agitado, con la guitarra colgada en la espalda, con esa forma de mirarla que siempre había sido demasiado para ella… y, sin embargo, había aprendido a vivir sin tenerla enfrente.
Pero entonces…
algo más ocurrió.