CAPÍTULO 22— ENTRE LA TORMENTA Y TU MANO
(Punto de vista de Carolina)
Había algo en el silencio que siguió a la explosión emocional de la sucursal que me acompañó todo el camino de regreso al hotel. Era un silencio extraño, cargado con una mezcla entre alivio y agotamiento, entre el orgullo por haber enfrentado todo sin desmoronarme y un cansancio tan brutal que sentía el cuerpo extendido más allá de mis límites. Caminé por el pasillo del hotel como si flotara dentro de una nube, sin terminar