CAPÍTULO — Lo que no se atreve a escuchar
El piano estaba en penumbra, y no era casual, porque el apartamento entero parecía haberse adaptado a su forma de ver el mundo, con las cortinas siempre a medias dejando pasar una luz controlada que no terminaba de iluminar, pero tampoco lo dejaba completamente a oscuras.
Aun así, entrecerraba los ojos.
Siempre.
Sus dedos descansaban sobre las teclas sin moverse, como si esperaran una señal que no venía de afuera, sino de adentro, como si el cuer