CAPÍTULO 115 — La frontera invisible
Parte I
Esa mañana, Colonia tenía ese aire engañoso de calma que a Lourdes siempre le parecía una burla: el cielo azul, la brisa del río y los turistas caminando con helados en la mano, como si el mundo no pudiera guardar tragedias dentro de sobres blancos.
Pero el sobre seguía ahí.
Dobladito dentro de su cartera, pesado como una piedra.
Había pasado la noche sin poder descansar. No era miedo, sino esa sensación asfixiante de encontrarse en un país que n