Luna llegó a la reunión con un atuendo de lujo, vestida con un elegante traje sastre de seda rojo que resaltaba su figura esbelta y sus hermosos rasgos faciales. Su cabello rubio estaba recogido en una elegante coleta, y llevaba unos zapatos de tacón alto que hacían que pareciera aún más alta y sofisticada. Ella siempre había sido una mujer atractiva, pero en ese momento parecía una verdadera diosa.
Su automóvil, un deportivo negro de alta gama, estaba estacionado fuera de la casa. El vehículo