La mañana hizo que la luz se filtrara por la hermosa ventana de nuestra habitación. Intenté frotar mis ojos para despabilarme y me di cuenta, que Koddel había entrado a bañarse. Miré hacia el techo buscando relajar mi cuerpo, estirar cada parte.
La cama era tan cómoda, el estar con su compañía, dormir a su lado, era más reparador que cualquier otra cosa en el mundo. Tenía un calor único, solo él sabía que hacer para que estuviera plena y me sintiera a gusto. El deseo crecía cada noche, cuando b