95. Veo que no perdiste el tiempo.
POV ABBY DE LA VEGA
El tiempo avanza con una rapidez casi caprichosa, llevándose días enteros sin que yo lo note. Un mes más ha pasado y hoy cumplo cinco meses de embarazo, con la dicha de saber que cada amanecer me acerca un poco más a conocer al amor de mi vida.
A veces todavía me cuesta creerlo: dentro de mí crece un niño hermoso, mi pequeño milagro.
En medio de este torbellino dulce, Eduardo no se ha separado de mi lado. Ha cuidado de mí con una paciencia serena, con una ternura que aparece en los gestos más simples: en cómo me acomoda las almohadas las veces en ue el mismo recomienda reposo, en cómo me sostiene la mano cuando el sueño tarda en llegar, en cómo observa mi vientre crecer. Cada una de esas pequeñas atenciones me hace pensar que él es mi otro regalo de la vida.
Irene, mi amiga del alma, ha pasado todo este mes en Sevilla. La visité en cuanto salió de la operación que le hicieron.
Eduardo dice que todo fue un éxito, pero el tratamiento continúa y aún queda cam