POV: Tess Winslow
Los besos de Evander son insistentes, y siento que quiere ir mucho más allá de las simples caricias. Pero estoy segura de que su cuerpo no lo soportaría. Tiene fiebre alta y está débil. A él no parece importarle; ya que sus manos se cuelan bajo mi blusa con descaro. Pero a mí sí me importa.
—Evander —corto el beso, jadeante—. Paremos aquí.
—¿Por qué? —sus dedos presionan la piel desnuda de mi espalda.
—Mírate. Estás pálido y más delgado.
—Es tu culpa —sonríe con atrevimiento—