El sonido reverberó por un instante antes de que tomara el valor y se dispusiera a abrir. Con el corazón martillándole en los oídos, Adhara hizo girar el pomo de la puerta, para luego encontrarse con un pasillo vacío y en penumbra.
«Eso no pudo haber sido su imaginación, ¿cierto?», se encontró preguntándose con temor.
Había escuchado claramente la puerta siendo tocada con insistencia, eso quería decir que alguien lo había hecho, no un fantasma, una persona. ¿Pero quién? ¿Y por qué no le daba l