154. La maldición del linaje Real
En ese instante, en aquel recuerdo imborrable, la sombra que ahora moraba en el recién nacido Valdimir se alzó como una bestia feroz, hambrienta de poder y recién liberada de su cuerpo donde había aparecido en ese siglo. Con una velocidad que desafiaba la comprensión, la sombra se extendió sobre el verdugo y el hechicero.
El verdugo, un hombre fornido acostumbrado a enfrentar la muerte, palideció ante la visión de aquella oscuridad viva que se cernía sobre él. Sus ojos, abiertos de par en par, r