Jorge colgó la llamada.
Mariza y èl dejaron a Luca con la niñera y fueron hasta el hospital.
Jorge no entendía como pudo pasar eso, incluso aunque estuviera enojado con su padre, no podía desearle algo malo.
En el hospital.
Al llegar, encontraron a Mónica sentada en un asiento; sollozaba como una niña.
Miró a Jorge, intentó abrazarlo, pero èl se deslizó de su toque, aún la odiaba, y no quería tener ningún contacto.
Silvia apareció de inmediato.
—Supongo que estás feliz, si tu padre muere, es pr