Mariza estaba a punto de ir a dormir.
Observó el teléfono móvil, no podía encenderlo; si lo hacía, podían localizarla.
«Estoy paranoica», pensó.
Mariza se calmó, y fue a tomar un baño caliente. Aún no venía su menstruación.
Llevaba un retraso de quince días, pero ella era muy irregular, así que pensó que un baño caliente podría ayudar a que la menstruación viniera.
Había pasado, por tanto, estrés, estos dos meses, màs el tiempo de la boda, que pensó que era normal, que aún no menstruara.
Se me