—¿Jorge? ¿Qué haces aquí??
El hombre se abalanzó contra ese sujetó, lo tomó del cuello de la camisa, estuvo por golpearlo, el hombre suplicaba porque no lo hiciera.
Mariza intervino.
—¡¿Qué crees que haces seduciendo a mi mujer?!
—¡Basta! —exclamó Mariza, consiguió que soltara al hombre, ella se interpuso entre los dos.
—¡¿Qué crees que haces, Mariza?! ¡Quítate de mi camino, o te quitó! —bramó como una fiera rabiosa
Mariza le dio una fuerte bofetada que lo dejó perplejo.
El golpe fue suficiente