Soy consciente de que, el sol se filtra por la ventana de la habitación. Sin embargo, no quiero abrir los ojos.
No quiero ver la realidad.
Prefiero quedarme con los ojos cerrados y pensar que mi madre aún está con vida. Que Louis y ella están bien.
Aprieto los ojos y retengo las lágrimas que quieren salir.
Una mano acaricia el rostro con delicadeza. Pero, no abro los ojos. En cambio, me entrego de nuevo al sueño y ruego no despertar.
—Helena—el susurro suave se filtra en mi sueño—Abre lo