Miro los documentos que tengo en frente y repaso los puntos a tratar. La primera audiencia debe ser perfecta y clara.
Pero, mis pensamientos siguen yendo a Cillian, y los problemas que tenemos en este momento con London.
—Puedo escuchar tus pensamientos desde aquí.
Levanto la cabeza y miro a Cillian en su silla, detrás escritorio de su oficina.
Sí. Me adueñe de la mitad de su oficina y parece no molestarle. De hecho, es reconfortante pasar tiempo juntos mientras atendemos nuestras responsabilid