Está anocheciendo, estoy cansada, pero feliz.
Hace mucho no tenía contacto con pacientes y volver a tener esa sensación de satisfacción por ser útil a los demás me reconforta.
También me ha hecho olvidar en parte mis últimas semanas.
Pase de ser una profesional a esposa que se convirtió en viuda y al parecer, dentro de nada, seré una mujer divorciada.
Un orden algo fuera de lo común.
Pero con Ares todo es fuera de lo común.
La puerta se abre y Sam aparece.
—Mi último paciente ya se ha id