Llegamos a casa en tiempo récord luego de un par de vueltas para despistar a cualquier curioso.
No sabemos de alguien más que nos quiera hacer daño. Pero Ares no confía en nadie y siempre está atento a cualquier cosa.
Él no quiere darles la oportunidad a absolutamente nadie de que nos sorprendan.
Entrar a la casa es algo tan surrealista.
Cuando pensé que Ares había muerto no tuve el valor de venir y echar más sal a la herida. Luego sucedió lo del secuestro de Caroline y lo demás es historia.
Mi