Capítulo 28. Me obligaron a casarme, yo no quería.
— Señor, los señores Halls están aquí, dicen que quieren verlo. — Anunció Priscilla al entrar al comedor y Aria se tensó al escuchar esto.
Melissa no había dejado de llamarla estos días pidiéndole que hablara con Lucien para que les diera más dinero y a pesar de que ella le había dicho que si lo haría, nunca estuvo en sus planes hacerlo, pero ahora que ellos habían venido hasta aquí no podía ser para algo bueno.
— Hazlos pasar. — Ordenó Lucien.
— Si señor. — Aceptó Priscilla y se retiró rápi