El silencio en la habitación era pesado y lleno de tensiones.
Rowan no apartaba la mirada de Grace; ya no había duda en sus ojos, ya no había espacio para explicaciones dulces.
Solo había una cruel verdad. La mujer a la que consideró amiga y a la que le confió infinidades de cosas había actuado en su contra, lo había traicionado de una vil manera y él se lo permitió; él la dejó hacer lo que quisiera porque no prestó la debida atención y se dejó manipular como un imbécil.
—Vete. —Ordenó final