HARLEY
Si las miradas pudieran matar, las de Dylan estarían calcinándome en estos momentos, sus ojos recorren en dirección de donde se encuentran nuestras manos entrelazadas, Rafael me lanza una mirada cargada de confusión, a diferencia de la de Dylan, ambos no saben lo que pasa, pero tengo que deshacerme del primero.
—Eso es mentira —asegura Dylan con arrogancia.
Mirando a Rafael como si fuera un ser inferior, algo que solía hacer cuando trabajaba en el hospital, cada que llegaba un alumno n