DYLAN
Odio, repulsión, eso era lo que sentí cuando Amelie tuvo el maldito descaro de subirse a horcajadas sobre mí, y besarme, pese a que fueron solo un par de segundos, fue suficiente como para que mi mala suerte me persiguiera, debido a que Harley entró sin llamar a la puerta, en cuanto sus ojos recorrieron con dolor la escena que se presentaba ante sus ojos ámbar, ella frunció los labios.
Amelie la saludó de manera que la hizo pensar que estaban pasando las cosas equivocadas.
—No es lo que