MADDISON
Debo estar soñando o alucinando, Levi Evenson está frente a mí, deteniendo el golpe de una de las chicas, para este punto todo el mundo mantiene los ojos fijos en mí, ¿cómo es que está aquí? Las costillas me duelen debido a los golpes que me acaban de dar, mi labio sangra y la mirada asesina del hombre que me acaba de salvar, está sobre mí.
—Disculpe… señor Evenson.
La voz temblorosa del gerente del lugar, hace que la burbuja se rompa.
—Siento mucho que esta —se dirige hacia mí—. Lo