GLYNDON
Me remuevo inquieta dentro de mi mismo eje, por un solo segundo no sé en dónde me encuentro, todo parece ser un sueño hasta que los recuerdos vienen a mí de golpe, es entonces que abro los ojos, tomando una larga bocanada de aire, lo primero que veo es un techo blanco, con luces del mismo color, me recuerda mucho a las de los quirófanos del hospital.
El ruido de los pájaros al cantar llama mi atención y de manera casi voluntaria me obligo a voltear a mi derecha, la ventana está abierta